Me llena, con todas sus cosas, sus besos, sus abrazos, sus caricias, sus palabras, a la hora de secarme las lagrimas después de que lloré diez minutos después de haber hecho el amor, a la hora de darme la mano cuando caminamos por la calle, a toda hora. Me llena, me llena ella con sus cosas, con su alma, con su buena onda, con su cariño, con sus ganas de amar(me), con sus ganas de seguir conmigo más allá de cualquier obstáculo que se nos presente. Me llena a pesar de que sabe que no puedo darle todo lo que necesita para ser feliz, me llena porque ella me dice que yo la hago feliz con lo que le doy que para mi no es nada pero para ella sobra y basta. Sus caras, sus expresiones, su manera de hablar, su manera de expresarse, su manera de decirme Te amo, su manera de besarme, su manera de amarme, su manera, sus maneras, sus cosas, las mías, las nuestras... Todo, me llena. Ella me llena. Me llena hasta cuando me mira con cara de mala, hasta cuando no quiere abrazarme, hasta cuando se niega...