"Solo una persona en el mundo fue capaz de hacerme sentir especial cada vez que me miraba, cada vez que me besaba en el cachete o en la frente, cada vez que me daba la mano, cada vez que me llamaba, cada vez que me contaba que me soñaba, cada vez que me lloraba, que me abrazaba, que me pedía un beso, o que la acompañe. Esa persona es en ángel de mi vida, esa persona es mi nonna."
Quiero ser imprescindible para alguien, quiero ser esa persona que le desarma el alma y se la vuelve a armar con un beso. Quiero que me necesiten, quiero que me sientan aparte de pareja, amiga. Quiero que me extrañen también, quiero que me den la mano y se sientan en las nubes. Quiero que se la jueguen por mi como yo me la jugué miles de veces por personas que no sentían ni un cuarto de lo que yo sentía por ellos. Quiero llorar, de felicidad, al abrazar a la persona que tuve lejos por varios días. Quiero extrañar siendo feliz. Quiero sentir tanto amor por alguien que se me note en cada parte del cuerpo, y quiero hacer sentir igual a la persona que esté a mi lado con cada cosa que hago por ella. Que le baste tenerme y cuidarme. Que no quiera perderme.
A mi me tuvieron, en la palma de su mano y se fueron. Cuándo me tienen ahí, para decirme y pedirme todo lo que se les ocurra, se van, así sin mas. Después de haberme prometido amor, cuidado, cariño, me siento como un bebé.. Siento que me abandonan, porque yo, vale aclarar, me apego mucho a las personas. Me apego tanto que después me cuesta AÑOS olvidarmelas, dejar de verlas, de pensarlas, de escucharlas en mi mente. Me acuerdo de todo, del perfume que usaba, de las remeras que tenía, de cuál era el pantalón que prefería, en dónde tenía el lunar al que yo le ponía nombre, en que lado de la cara se le hacía los hoyuelos, si en uno, en los dos, o simplemente no tenía. De la forma de las cejas, de la nariz cuándo estaba de perfil, de su boca, de la suavidad de la piel... No hay cosa que me encante que acariciar la piel suave de una persona, de tenerla ahí, de poder sentirlo/a, míos, para mi.
Pero, hay una sola que les voy a contar, cuándo yo me olvido de alguien, cuándo decido que esa persona no tiene que estar mas en mi vida, lo hago y soy la persona mas detestable, asquerosa y cara de piedra que puedan llegar a conocer en su corta vida. Soy tan inconsciente en el momento en el que hago las cosas que soy capaz de decirle millones de cosas, malas, sin ningún problema, sin pensar en lo que van a sentir cuándo las lean, escuchen, vean. Sacarles en cara cada cosa que me hicieron y darles el por qué de mis reacciones en ese momento, claramente las personas después de eso me dicen que supere lo que pasó, que es pasado pero, ¿quién te enseña a olvidar a vos, pelotudo/a? Si vos fuiste él/la que me dejó, a mi, sola e hiciste de cuenta que jamás tuvimos nada. ¿Que necesidad tenes en volver ahora? ¿Qué es lo que querés inventar? ¿POR QUÉ VOLVES, POR QUÉ ESTÁS ACÁ, POR QUÉ NO TE QUEDASTE EN DONDE ESTABAS SI NO TENES GANAS DE LEER LAS COSAS QUE TENGO PARA DECIRTE? No quieras volver atrás, no pretendas hacer las cosas bien ahora porque cuándo tuviste la oportunidad de hacerlas -que fueron miles- no las aprovechaste, me pasabas como si fuese la peor mierda que te puedas haber cruzado en el mundo, no me mirabas, hacía de cuenta que no existía. Ahora bancate los trapos, que yo sea así con vos y que no acepte absolutamente nada de lo que me das. Porque me diste lo que quisiste cuando pudiste y ojalá te haya bastado porque conmigo ya no se puede más.
Y así como los trato mal, estoy sufriendo, al mismo tiempo por otro amor. ¿Por qué? Porque si, porque encima de que estaba pensando en que tenía que dejar de pensar en la persona que me había dejado, sorprendentemente aparece otra de la nada, y me llena de luz el alma porque me dicen: Te veo así, te quiero ayudar, yo no te voy a dejar. Y cuándo les digo que no, que tengo miedo, me piden que confíe... ¿Cómo voy a confiar si hasta hace tres meses atrás la persona de la que estaba enamorada me dijo lo mismo que vos me estás diciendo y aún así, me dejó? Y como si nada pasara, esa persona que llegó a alegrarme la vida, se convierte en la nueva luz de mis ojos.. ¿Por qué? Porque soy una pelotuda. ¿Por qué soy una pelotuda? Porque confío rápido en las personas que me prometen no lastimarme y son las primeras que se van cuando tienen la oportunidad, y lo peor de todo es que yo lo sé, pero no quiero entender.
También he tenido de esas personas que directamente están ahí para mi, siempre, pero yo llego al punto de que me encanta el echo de que estén en mi vida y la otra persona, me quiere, me quiere con el alma. Le gusta mi presencia, pero no pasa de eso. Y yo me enamoro, como una niña chica, me enamoro perdidamente y me quedo. Me quedo y me banco miles de cosas, me quedo y no reprocho nada, me quedo y lloro, me quedo y no pido explicaciones, me quedo y me banco todo por la simple razón de que quiero a esa persona conmigo, en mi vida, bien o mal pero que esté conmigo ahí, aunque yo no sea nada quiero que al menos me tengan presente sabiendo que yo, si cumplo con mis promesas y que si digo que no te dejo, no te voy a dejar. Que si escucho, no te voy a juzgar, que si te cuido, jamás te voy a faltar.
Me pasó, les juro que me pasó, miles de veces con diferentes personas y todavía no encuentro a ese ser capaz de bancar cada cosa mía y que me quiera tan fuerte cómo yo. Ese que siempre espero cuando me enamoro, me pongo de novia, comienzo algo con alguien y no es. No existe, nunca estuvo ahí pero yo lo idealizo para no sentirme tan mal después. Para poder creer que en serio me quieren, y si, tal vez me re quieran porque me lo dicen... Pero se van. ¿Por qué se van?.
Estoy curtida, estoy con el alma hecha pedazos y reconstruida de todas las formas imaginables. Decaí tantas veces que ya perdí la cuenta, lloré hasta dormirme noches seguidas, pedí por favor ser una persona insensible, que no sienta nada, y que por ende no le importe nada. Pedí dejar de ser yo, pedí ser mas fuerte, pedí tanto, no se imaginan todas las cosas que pedí... Y sigo acá, llorándoles a ustedes y contándoles lo que me pasa.
Llegué al punto de no creerle nada a nadie, de desconfiar hasta de mis propias amigas, de mi familia, de todo el mundo. Llegué a mentir para que no me puedan lastimar mas, a ocultarle las cosas que me pasan a amigos. Confío en cierta cantidad de personas que las puedo contar con los dedos de mi mano y ni siquiera así me siento feliz y cómoda porque me defraudaron, me hicieron sentir miserable, me revolcaron en promesas, en mentiras, en amores tantas veces ya que no puedo sentir nada. O no siento nada o siento muy fuerte, soy los extremos. O estoy con alguien o no estoy. O queres estar conmigo o dejame de hacer perder el tiempo porque no tengo todos los jugadores en la cancha y me faltan varios caramelos en el frasco como para que sigas metiéndote conmigo sin saber todavía que es lo que queres.
Juro sentir que se me va el alma cada vez que lloro, en cada lagrima, en cada suspiro que hago porque me quedo sin aire por llorar como un bebé sin consuelo. Juro que me duele, me duele el pecho y la cabeza, de tanto llorar, de tanto pensar en cosas que no tengo que pensar, de tanto querer cosas que todavía no van a llegar o no voy a poder conseguir nunca por mas esfuerzo que haga. Yo no soy una persona constante, pero cuando quiero algo, no paro hasta conseguirlo y si no lo consigo me frustro tanto que duele, lo dejo, lo hago a un lado, no quiero que me siga, no quiero que esté mas conmigo siendo un recordatorio de lo que nunca pude lograr o pude tener y me pongo mal, me voy de la vida de esa persona, la reprimo en mi mente, soy fría, sin sentimientos y no tengo nada para entregar. Y si lo consigo, lo cuido, lo cuido porque es lo que yo conseguí con mi propio esfuerzo, lo cuido, lo quiero, lo amo, lo abrazo, lo beso, lo hago sentir especial, le expreso cariño a cada momento del día y sin ningún problema. Me convierto en todo lo contrario, me convierto en la versión dulce, buena, tranquila y cálida que alguna vez fui.
Las personas son lugares para mi, son momentos, son canciones, son refugio, son ganas de estar, de seguir, de quedarte o de irte. Son lo que empujan a uno a tratar de estar bien, de salir, de conseguir lo que uno quiere porque estoy segura que siempre uno es mas feliz teniendo a alguien que lo aliente en todo lo que hace y dándole fuerzas, todos tenemos personas que necesitaste antes, necesitas ahora y vas a necesitar siempre en tu vida para poder sentir que estás completo aunque por dentro sepas que nada te va a completar.
Necesito que me completen, que no se vayan, que no me quieran perder, que me necesiten, que me enamoren, que saquen lo mejor y lo peor de mi, que vean todas mis virtudes y claramente, mis defectos. Mis dos partes, mis dos personalidades. Que me vean llorar, que me vean reír, que me vean cantar, escribir, que me vean dormir, que me vean soñar despierta, que me vean ahí.. A mi, con todas las cosas buenas y malas que tengo y que aún así, después de TODO éso, que es un gran camino... Se queden conmigo, para mi, que me den la mano y que no simplemente prometan quedarse, si no que se queden.
Quiero ser imprescindible para alguien, quiero ser esa persona que le desarma el alma y se la vuelve a armar con un beso. Quiero que me necesiten, quiero que me sientan aparte de pareja, amiga. Quiero que me extrañen también, quiero que me den la mano y se sientan en las nubes. Quiero que se la jueguen por mi como yo me la jugué miles de veces por personas que no sentían ni un cuarto de lo que yo sentía por ellos. Quiero llorar, de felicidad, al abrazar a la persona que tuve lejos por varios días. Quiero extrañar siendo feliz. Quiero sentir tanto amor por alguien que se me note en cada parte del cuerpo, y quiero hacer sentir igual a la persona que esté a mi lado con cada cosa que hago por ella. Que le baste tenerme y cuidarme. Que no quiera perderme.
A mi me tuvieron, en la palma de su mano y se fueron. Cuándo me tienen ahí, para decirme y pedirme todo lo que se les ocurra, se van, así sin mas. Después de haberme prometido amor, cuidado, cariño, me siento como un bebé.. Siento que me abandonan, porque yo, vale aclarar, me apego mucho a las personas. Me apego tanto que después me cuesta AÑOS olvidarmelas, dejar de verlas, de pensarlas, de escucharlas en mi mente. Me acuerdo de todo, del perfume que usaba, de las remeras que tenía, de cuál era el pantalón que prefería, en dónde tenía el lunar al que yo le ponía nombre, en que lado de la cara se le hacía los hoyuelos, si en uno, en los dos, o simplemente no tenía. De la forma de las cejas, de la nariz cuándo estaba de perfil, de su boca, de la suavidad de la piel... No hay cosa que me encante que acariciar la piel suave de una persona, de tenerla ahí, de poder sentirlo/a, míos, para mi.
Pero, hay una sola que les voy a contar, cuándo yo me olvido de alguien, cuándo decido que esa persona no tiene que estar mas en mi vida, lo hago y soy la persona mas detestable, asquerosa y cara de piedra que puedan llegar a conocer en su corta vida. Soy tan inconsciente en el momento en el que hago las cosas que soy capaz de decirle millones de cosas, malas, sin ningún problema, sin pensar en lo que van a sentir cuándo las lean, escuchen, vean. Sacarles en cara cada cosa que me hicieron y darles el por qué de mis reacciones en ese momento, claramente las personas después de eso me dicen que supere lo que pasó, que es pasado pero, ¿quién te enseña a olvidar a vos, pelotudo/a? Si vos fuiste él/la que me dejó, a mi, sola e hiciste de cuenta que jamás tuvimos nada. ¿Que necesidad tenes en volver ahora? ¿Qué es lo que querés inventar? ¿POR QUÉ VOLVES, POR QUÉ ESTÁS ACÁ, POR QUÉ NO TE QUEDASTE EN DONDE ESTABAS SI NO TENES GANAS DE LEER LAS COSAS QUE TENGO PARA DECIRTE? No quieras volver atrás, no pretendas hacer las cosas bien ahora porque cuándo tuviste la oportunidad de hacerlas -que fueron miles- no las aprovechaste, me pasabas como si fuese la peor mierda que te puedas haber cruzado en el mundo, no me mirabas, hacía de cuenta que no existía. Ahora bancate los trapos, que yo sea así con vos y que no acepte absolutamente nada de lo que me das. Porque me diste lo que quisiste cuando pudiste y ojalá te haya bastado porque conmigo ya no se puede más.
Y así como los trato mal, estoy sufriendo, al mismo tiempo por otro amor. ¿Por qué? Porque si, porque encima de que estaba pensando en que tenía que dejar de pensar en la persona que me había dejado, sorprendentemente aparece otra de la nada, y me llena de luz el alma porque me dicen: Te veo así, te quiero ayudar, yo no te voy a dejar. Y cuándo les digo que no, que tengo miedo, me piden que confíe... ¿Cómo voy a confiar si hasta hace tres meses atrás la persona de la que estaba enamorada me dijo lo mismo que vos me estás diciendo y aún así, me dejó? Y como si nada pasara, esa persona que llegó a alegrarme la vida, se convierte en la nueva luz de mis ojos.. ¿Por qué? Porque soy una pelotuda. ¿Por qué soy una pelotuda? Porque confío rápido en las personas que me prometen no lastimarme y son las primeras que se van cuando tienen la oportunidad, y lo peor de todo es que yo lo sé, pero no quiero entender.
También he tenido de esas personas que directamente están ahí para mi, siempre, pero yo llego al punto de que me encanta el echo de que estén en mi vida y la otra persona, me quiere, me quiere con el alma. Le gusta mi presencia, pero no pasa de eso. Y yo me enamoro, como una niña chica, me enamoro perdidamente y me quedo. Me quedo y me banco miles de cosas, me quedo y no reprocho nada, me quedo y lloro, me quedo y no pido explicaciones, me quedo y me banco todo por la simple razón de que quiero a esa persona conmigo, en mi vida, bien o mal pero que esté conmigo ahí, aunque yo no sea nada quiero que al menos me tengan presente sabiendo que yo, si cumplo con mis promesas y que si digo que no te dejo, no te voy a dejar. Que si escucho, no te voy a juzgar, que si te cuido, jamás te voy a faltar.
Me pasó, les juro que me pasó, miles de veces con diferentes personas y todavía no encuentro a ese ser capaz de bancar cada cosa mía y que me quiera tan fuerte cómo yo. Ese que siempre espero cuando me enamoro, me pongo de novia, comienzo algo con alguien y no es. No existe, nunca estuvo ahí pero yo lo idealizo para no sentirme tan mal después. Para poder creer que en serio me quieren, y si, tal vez me re quieran porque me lo dicen... Pero se van. ¿Por qué se van?.
Estoy curtida, estoy con el alma hecha pedazos y reconstruida de todas las formas imaginables. Decaí tantas veces que ya perdí la cuenta, lloré hasta dormirme noches seguidas, pedí por favor ser una persona insensible, que no sienta nada, y que por ende no le importe nada. Pedí dejar de ser yo, pedí ser mas fuerte, pedí tanto, no se imaginan todas las cosas que pedí... Y sigo acá, llorándoles a ustedes y contándoles lo que me pasa.
Llegué al punto de no creerle nada a nadie, de desconfiar hasta de mis propias amigas, de mi familia, de todo el mundo. Llegué a mentir para que no me puedan lastimar mas, a ocultarle las cosas que me pasan a amigos. Confío en cierta cantidad de personas que las puedo contar con los dedos de mi mano y ni siquiera así me siento feliz y cómoda porque me defraudaron, me hicieron sentir miserable, me revolcaron en promesas, en mentiras, en amores tantas veces ya que no puedo sentir nada. O no siento nada o siento muy fuerte, soy los extremos. O estoy con alguien o no estoy. O queres estar conmigo o dejame de hacer perder el tiempo porque no tengo todos los jugadores en la cancha y me faltan varios caramelos en el frasco como para que sigas metiéndote conmigo sin saber todavía que es lo que queres.
Juro sentir que se me va el alma cada vez que lloro, en cada lagrima, en cada suspiro que hago porque me quedo sin aire por llorar como un bebé sin consuelo. Juro que me duele, me duele el pecho y la cabeza, de tanto llorar, de tanto pensar en cosas que no tengo que pensar, de tanto querer cosas que todavía no van a llegar o no voy a poder conseguir nunca por mas esfuerzo que haga. Yo no soy una persona constante, pero cuando quiero algo, no paro hasta conseguirlo y si no lo consigo me frustro tanto que duele, lo dejo, lo hago a un lado, no quiero que me siga, no quiero que esté mas conmigo siendo un recordatorio de lo que nunca pude lograr o pude tener y me pongo mal, me voy de la vida de esa persona, la reprimo en mi mente, soy fría, sin sentimientos y no tengo nada para entregar. Y si lo consigo, lo cuido, lo cuido porque es lo que yo conseguí con mi propio esfuerzo, lo cuido, lo quiero, lo amo, lo abrazo, lo beso, lo hago sentir especial, le expreso cariño a cada momento del día y sin ningún problema. Me convierto en todo lo contrario, me convierto en la versión dulce, buena, tranquila y cálida que alguna vez fui.
Las personas son lugares para mi, son momentos, son canciones, son refugio, son ganas de estar, de seguir, de quedarte o de irte. Son lo que empujan a uno a tratar de estar bien, de salir, de conseguir lo que uno quiere porque estoy segura que siempre uno es mas feliz teniendo a alguien que lo aliente en todo lo que hace y dándole fuerzas, todos tenemos personas que necesitaste antes, necesitas ahora y vas a necesitar siempre en tu vida para poder sentir que estás completo aunque por dentro sepas que nada te va a completar.
Necesito que me completen, que no se vayan, que no me quieran perder, que me necesiten, que me enamoren, que saquen lo mejor y lo peor de mi, que vean todas mis virtudes y claramente, mis defectos. Mis dos partes, mis dos personalidades. Que me vean llorar, que me vean reír, que me vean cantar, escribir, que me vean dormir, que me vean soñar despierta, que me vean ahí.. A mi, con todas las cosas buenas y malas que tengo y que aún así, después de TODO éso, que es un gran camino... Se queden conmigo, para mi, que me den la mano y que no simplemente prometan quedarse, si no que se queden.
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