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He perdido tanto en mi vida que si tratara de recordar todo, no podría. Perdí parejas, perdí amigos, perdí familia, perdí mascotas, perdí cosas materiales y hasta me perdí a mi. Pasé por millones de sentimientos efímeros, me recuperé y hasta tuve valor para volver a nacer, porque uno siempre renace de entre las cenizas, como un ave fénix, cada vez que atraviesa una mala pasada, un desamor, una despedida, una pérdida. 
En 23 años de vida lo que más me dolió fue haber perdido a mi Nonna, claramente porque sabía que su despedida y el sentimiento que eso conllevaba, no iba a ser efímero si no eterno. Me imaginé miles de veces ese momento durmiendo a su lado, lloré desconsoladamente en voz baja para que ella no me escuchara, escondí el dolor en mi alma un millón de veces cuando todo comenzó a empeorar y lo logré, hasta que realmente se fue... Hasta ese maldito día en el que su cuerpo físico dejo éste mundo y su cuerpo espiritual partió a un lugar mejor. Vivo para cuestionarme este dolor enorme que siento en mi alma cada vez que pienso en ella y me cuestiono, no tan solo porque me sigue costando entender su partida, si no porque con ella se fue una parte de mi vida, de mi alma y mi corazón. Cuando ella me dejó todo lo siguió pasando en mi vida fue insignificante, claramente, porque nada tenía ese gustito a amor y tristeza, si no a impotencia y dolor. 
Me dejaron sola muchas personas, muchísimas y un montón de veces. Me juzgaron bien y también mal, me dieron la mano y se agarraron del codo, a veces me dieron la mano y después solo me soltaron para que pueda caer, sola. Nunca fui buena para las despedidas, dicho sea de paso, me apego tanto a las personas que cuando se van no sé como actuar, no sé que decir, no sé que hacer. La última vez que me dejaron, me dolió tanto el alma y el corazón que sentí que iba a ser la última vez que me enamorara, qué idiota puede llegar a ser uno, ¿verdad? Si me enamoro todos los días de la vida, de mi familia, de mis mascotas y de algunas personas que me rodean, a veces creo que siento tanto amor por algunas personas que no lo puedo explicar. Cómo por mi ex, por ella sentí un amor que no había sentido antes, lo sé porque el día en que todo se terminó me dolió mucho el corazón y el alma, me costó aceptar su despedida, me mantiene pensando a veces que fue lo que hice mal o lo que no hice para que ella se quedara acá conmigo y no me doy cuenta que en realidad hice todo, hice todo por su amor y por ella... Era la persona en la cuál más me apoyé cuando mi Nonna partió y cuándo todo se acabó, se llevó con ella todo ése horrible dolor. Idealicé incontables veces su persona y llegué hasta el punto de odiarla por lo que me había hecho, que en realidad no era nada más que una partida fugaz en mi vida, cómo todo, fugaz e insignificante. 

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